Ali Kordan, el ministro iraní que perdió su cartera por haber presentado un título falso de Oxford, ya tiene sustituto. Sadeq Mahsouli fue nombrado tercer responsable de Interior de la era Ahmadineyad tras una reñida elección en el Majlis (Cámara baja) en la que 138 parlamentarios votaron a favor, 112 en contra y veinte se abstuvieron. Asesor personal y amigo íntimo del presidente, este veterano de la Guardia Revolucionaria de 49 años fue el director de la campaña electoral que llevó a Ahmadineyad al poder en 2005 y desde su nuevo cargo, precisamente, tendrá la responsabilidad de organizar las próximas elecciones presidenciales previstas para junio del próximo año.
El nombramiento no sentó bien en las filas reformistas y ni entre los fundamentalistas moderados, que apodaron a Mahsouli como 'el general billonario' debido a la enorme fortuna que el político y paramilitar ha conseguido reunir gracias a sus negocios inmobiliarios y energéticos en los pasados diez años. La cadena iraní Press TV sostiene que el nuevo ministro es «una de las diez fortunas principales del país».
Licenciado en Ingeniería Civil y con un título de posgrado en Gestión Mercantil por la Universidad de Teherán, según destacó la agencia oficial IRNA, ocupó cargos de responsabilidad regional y llegó a ser viceministro de Defensa antes de convertirse en asesor presidencial. Tras la victoria en las urnas, Ahmadineyad propuso su nombre como candidato al Ministerio de Petróleo, pero un día antes de someterse al voto de confianza Mahsouli decidió retirarse debido a la polémica surgida en torno a su gran fortuna personal y a su falta de experiencia. Tres años después, el político deja a un lado la controversia surgida sobre su riqueza y asume una cartera que en siete meses deberá organizar los próximos comicios.
Moción de confianza
«No es cierto que mi designación esté vinculada con las elecciones», declaró el recién nombrado ministro ante las críticas vertidas por parlamentarios como Hossein Falahatpisheh, que valoró el nombramiento como una estrategia del actual dirigente en su carrera hacia la reelección. El hombre que diseñó la campaña de Ahmadineyad en 2005, sin embargo, se comprometió a trabajar a favor de unos comicios «limpios».
«Si el Gobierno vuelve a registrar un cambio, todo el Ejecutivo deberá ser sometido a una moción de confianza», informó el portavoz del Majlis, Ali Lariyani. Se trata del tercer ministro de Interior de la era Ahmadineyad y del noveno cambio que el dirigente fundamentalista introduce en su gabinete desde 2005. La Constitución iraní señala que si más de la mitad de los ministros -en la actualidad son 21- son reemplazados a lo largo de una legislatura, todo el Gobierno debe afrontar un voto de confianza, un proceso incómodo en estos momentos debido a la gran oposición que Ahmadineyad tiene en la cámara.