
La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, durante una conferencia de prensa tras la reunión extraordinaria de la OTAN. /EFE
Miles de desplazados
Acción contra el Hambre ha alertado de que sólo en Kutaisi, la segunda ciudad más grande de Osetia del Sur después de Tiflis, son ya 13.000 los desplazados georgianos fruto del conflicto armado. Están alojados en 17 centros colectivos y "dependen totalmente de la ayuda externa para obtenr agua potable y alimento".
La organización, que ha enviado un nuevo retén de emergencias para apoyar la labor que ya está realizando en el país, señala que en la capital "hay al menos otros 11 centros que requieren una asistencia urgente y en Kutaisi los lugares de acogida no tienen la capacidad necesaria para atender a toda la población".
Además, los habitantes de la región tienen que hacer frente a una subida de precios generalizada en los productos básicos. Según un seguimiento realizado por ACH, "en tan sólo un mes el precio de alimentos como el arroz se ha duplicado, y el pan, la harina y otros productos básicos también han sufrido fuertes incrementos".
¿Qué dice el plan de paz?
El plan de arreglo patrocinado por la presidencia francesa de la UE incluye el alto el fuego, la renuncia al uso de la fuerza y el libre acceso a la ayuda humanitaria, así como el regreso de las Fuerzas Armadas de Georgia a su lugar de emplazamiento habitual. No obstante, eso en modo alguno se puede interpretar de "acuerdo definitivo" para solucionar la cuestión territorial, se ha encargado de advertir el líder georgiano.
Además, las tropas rusas serán retiradas a la línea que existía antes del estallido del conflicto, aunque podrán tomar medidas de seguridad adicionales hasta la creación de los correspondientes mecanismos internacionales. Asimismo, se dará comienzo a un debate internacional para decidir los mecanismos para garantizar la seguridad de ambas regiones separatistas georgianas.
Este último punto suscitó distintas interpretaciones, pues Georgia ve en él la promesa de una fuerza de paz internacional, mientras Moscú considera que así se reconoce la necesidad de buscar un nuevo estatus para las regiones separatistas. El presidente ruso, Dmitri Medvédev, aseguró recientemente que, "después de lo ocurrido, difícilmente osetas y abjasos podrán vivir en un mismo estado con los georgianos".
Rice: "Rusia está jugando un juego muy peligroso con EEUU y sus aliados"
EEUU solicita a los aliados que consideren reducir sus vínculos con Moscú y así presionarle para que respete el acuerdo de paz
Los aliados coinciden en que Rusia violó la legislación internacional por su incursión en Georgia
Las tropas rusas prosiguen las operaciones de castigo contra las infraestructuras civiles y militares en territorio georgiano
Georgia y Rusia han efectuado ya el primer intercambio de prisioneros de guerra desde el estallido del conflicto
Los ministros de Exteriores de la OTAN se han reunido de forma extraordinaria, a petición de EEUU, para reclamar la aplicación completa del
acuerdo de paz entre Rusia y Georgia, incluida la retirada de las tropas a las posiciones que ocupaban antes del inicio de las
hostilidades.
La Alianza ha considerado "seriamente las implicaciones de las acciones rusas en su relación con la OTAN", señala la declaración emitida tras la reunión de ministros de Exteriores de los 26 países miembros, que advierten a Moscú de que, después de lo sucedido, "las cosas no pueden seguir como hasta ahora". Los ministros han dejado claro que la solución al conflicto de Georgia debe basarse en el "respeto absoluto a la independencia, soberanía e integridad territorial" de este país.
Según ha explicado a la prensa el ministro de Exteriores del Reino Unido, David Miliband, la Alianza ha sido contundente contra Rusia y "no hubo divisiones", ya que todos los aliados han coincidido en que la administración rusa violó la legislación internacional con su incursión militar en Georgia. Ha añadido además que Rusia debe entender que "no logró cumplir con sus compromisos" y eso tendrá "graves consecuencias" en la confianza depositada por la comunidad internacional en Rusia.
En el encuentro se han multiplicado las críticas a Moscú por el uso desproporcionado de la fuerza militar y los aliados han reiterado su apoyo a Tiflis. Asimismo, se ha acordado establecer una comisión OTAN-Georgia encargada de supervisar el proceso iniciado en la cumbre de Bucarest de la pasada primavera de cara a la futura adhesión del país a la organización.
Rusia carga contra la OTAN
La respuesta de Rusia no se ha hecho esperar. El embajador ruso ante la OTAN, Dmitri Rogózin, ha acusado a la Alianza de "seguir anclada en la Guerra Fría" y ha anunciado que Moscú tiene intención de revisar su cooperación con la organización atlántica. "Esta claro que nuestra cooperación no va a seguir siendo igual. Cambiará el volumen, la calidad y frecuencia de las consultas", ha asegurado Rogózin, aunque ha precisado que la relación no se va a paralizar.
Según el embajador, el duro mensaje de la OTAN contra la actuación de Moscú en Georgia es "palabrería, pues nadie quiere ni puede romper lazos con Rusia". Así, ha criticado la postura del secretario general de la Alianza, Jaap de Hoop Scheffer, quien -a su juicio- se ha limitado a exponer su punto de vista personal y el de EEUU, y no el de todos los miembros. "La OTAN nació en la Guerra Fría y no ha sabido adaptarse" a una nueva situación, ha sentenciado.
Además, la presión de la OTAN no ha hecho cambiar de postura a Moscú. Las tropas rusas mantienen aisladas
operaciones de castigo y, aunque ya han comenzado a replegarse, han comunicado a las autoridades de Georgia que necesitarán dos días más para su
retirada de la zona de conflicto.
Advertencia de EEUU
En la reunión de Bruselas, solicitada por EEUU, ha participado la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, quien ha renovado sus advertencias a Rusia de estar "jugando un juego muy peligroso" y ha recordado que la OTAN no permitirá que se trace una "nueva línea" en Europa para separar a los países integrados en la estructura de seguridad noratlántica de los que están fuera.
Rice se ha mostrado satisfecha por el claro apoyo de los aliados a la integridad territorial y la soberanía de la antigua república soviética de Georgia, así como a su Gobierno democráticamente elegido. "Es el momento de que el presidente ruso (Dmitri Medvédev) cumpla sus compromisos", ha señalado en alusión al acuerdo de paz suscrito por Moscú y Georgia.
Rice ha negado que su Gobierno esté buscando apoyos para aislar a Rusia dentro de la comunidad internacional y ha recalcado que Moscú se está aislando a sí misma "con su comportamiento". Sobre el equipo de veinte observadores que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) va a enviar a Georgia para garantizar el respeto al alto el fuego, Rice ha mostrado su confianza en que pueda comenzar a trabajar sobre el terreno "muy rápido".
Solana: "Rusia ha rebasado los límites"
La presión sobre Rusia no sólo llega desde la OTAN. También se ha pronunciado en el mismo sentido el Alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común. Javier Solana ha señalado que Rusia "no ha manejado de forma apropiada" la crisis de Georgia y que su comportamiento ha ido "más allá de las líneas" que esperaban.
"Nuestra energía, nuestra actividad política, está dedicada (en este momento) a lograr un alto el fuego que sea duradero, permanente", ha indicado Solana. Sobre el envío de efectivos europeos a la zona, Solana ha explicado que la UE está preparada aunque es necesario un mandato o resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.
El jefe de la diplomacia europea ha insistido en que la prioridad es conseguir un alto el fuego permanente y que, a partir de ahí, se puede "entrar en otra fase" que implique el despliegue de efectivos de la OSCE o la UE para mantener la situación.